TAURA Unión de Toreros ha emitido un comunicado de prensa en relación con los sucesos acontecidos en la localidad almeriense de Roquetas de Mar el 19 de julio, el día que Morante de la Puebla se negó a torear por incumplimiento de contrato por parte de la empresa.
COMUNICADO DE PRENSA DE TAURA
En relación con los sucesos acaecidos el pasado día 19 de julio en la plaza de toros de Roquetas de Mar, que desembocaron en la decisión de no torear por parte del torero MORANTE DE LA PUEBLA por impago por parte de la empresa de los honorarios pactados, TAURA Unión de Toreros quiere hacer de público conocimiento los siguientes extremos
PRIMERO.- En los últimos años se ha extendido, en no pocos empresarios, la costumbre de imponer a los toreros el cobro de honorarios inferiores a los expresamente pactados, con la excusa de haberse recaudado poco dinero en las taquillas. De esta forma, lo que puntualmente había sido una concesión libre y voluntaria del torero para ayudar a la empresa, algunos pretenden convertirlo en obligación, de modo que sea el torero en realidad el que asuma no sólo el riesgo en el ruedo, sino también en la taquilla. Sucede además que, en el caso de agotarse las entradas, no por ello el empresario comparte su beneficio y premia al torero con una cantidad adicional a la pactada.
SEGUNDO.- El empresario taurino pretende de esta forma escapar a la propia definición de empresa, en tanto que se resiste a asumir el riesgo o ventura de las operaciones que emprende. Tampoco hoy en día, salvo excepciones, se le exige una solvencia económica con la que atender tales riesgos, al contrario de lo que sucede en otros sectores, especialmente cuando se trata de gestionar un servicio adjudicado por una administración Pública. Por otra parte, se intenta hacer recaer sobre las espaldas del torero la escasa afluencia de público a un festejo, sin que nadie cuestione la bondad o negligencia en la labor del empresario a la hora de confeccionar carteles, seleccionar el ganado, publicitar el espectáculo, establecer una adecuada política de precios, etc.
TERCERO.- En tales casos, al torero se le coloca en la tesitura de, o bien aceptar el unilateral recorte de honorarios, o bien afrontar el daño a la propia imagen que provoca una repentina caída del cartel de un torero “por cuestiones económicas”. Aún respetando la particular decisión de cada torero en esas circunstancias, desde TAURA aplaudimos la valentía de MORANTE DE LA PUEBLA al no aceptar la imposición de la empresa de la plaza de toros de Roquetas, y animamos a todos los toreros a seguir su ejemplo.